


los propósitos prácticos. Hablando de esa manera, el Señor convenció finalmente al Kazi, el cual se volvió seguidor del Señor. El Kazi declaró que, desde ese día en adelante, nadie debía obstaculizar el movimiento del sankirtana que había comenzado el Señor, y en su testamento les dejó esa orden a sus descendientes. La tumba del Kazi aún existe en el área de Navadvipa, y los peregrinos hindúes van allí a ofrecer


V
I
D
E
O
J
D
